29 septiembre 2006

013. De Cómo un Dibujo de tu Héroe Puede Ayudarte.



¿Nunca os habéis levantando una mañana pensando "ayer fui un imbécil"?

Ayer por la tarde me dedique a hacer ese dibujo y la verdad es que quedo un poco extraño comparado a dibujos anteriores míos. No digo que no me guste, digo que es distinto. Es más agresivo, más fuerte... fue mi catarsis hacia la reconversión, jajajaja. Al menos en cierta forma.

Desde que me levanté, fue un día de perros horrible. Todo eran pulgas. Y más de la mitad de la culpa era mía, pero tranquilos, no os voy a contar que pasó.

Así que pongámonos en situación. Te sientes mal, ¿ok? Y en lugar de coger y afrontarlo simplemente decides que el peso es demasiado grande para que tus hombros lo sostengan y te rindes. ¿Qué más da? Total, si sólo es un día, nadie lo va a notar.

Mentira. La gente se da cuenta y empieza a preguntarte qué te pasa y tú en el mejor de los casos le cuentas solo media verdad, así que para no seguir con el engaño, decides ponerte a dibujar. ¿Y a quién dibujas? A Superman.

Superman. El héroe por excelencia. Ese que puede hacer cualquier cosa que quiera y decide luchar por los demás por difícil que se le pongan las cosas, incluso llegando a dar su vida. Ouch. Y ese es tu héroe. ¿Y tú qué estás haciendo?

El imbécil.

No. Se acabó. La situación te superaba, sí, pero sólo porque no te levantaste para afrontarla.

¡Venga! ¡Inténtalo! Porque que no podrás vencerme. Puedo volar por encima de ti, soy más fuerte, pero lo más importante, puedo ver a través de ti y sé que tu tiempo se acaba. Y ahí fuera hay gente que me necesita y a la que tengo que pedirle perdón. Así que acabemos rápido, tengo que seguir con mi vida.

BRING IT ON!

Ésta es la entrada 86.

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